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Destituyen al Director General del CIDE

La Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación removió al director general del Centro de Investigación y Docencia Económicas y designó a una directora interina.Remoción del director general del CIDEEl 26 de enero de 2026, Rosaura Ruiz Gutiérrez, titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), destituyó a José Antonio Romero Tellaeche del cargo de director general del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). La decisión se tomó con base en el artículo 94 de la Ley General en Materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación. Al día siguiente, el 27 de enero de 2026, se confirieron las facultades de directora general interina a Lucero Ibarra Rojas, profesora-investigadora titular del CIDE con más de diez años de trayectoria en la institución. Lucero Ibarra Rojas había ocupado previamente el puesto de directora de la División de Estudios Jurídicos y cuenta con doctorado en Derecho y Sociedad por la Universita degli Studi di Milano, Italia. Su perfil académico incluye enfoques en justicia social, perspectiva intercultural y feminismo, además de experiencia administrativa dentro del centro.Motivos administrativos de la destituciónLa Secihti difundió un comunicado el 28 de enero de 2026 en el que detalló los motivos de la remoción. José Antonio Romero Tellaeche incumplió el artículo 42 del Estatuto General del CIDE al no presentar durante tres años consecutivos el informe anual de autoevaluación ante el Consejo Académico y la Asamblea General del Personal del Centro, previo a su entrega a los órganos de gobierno. Este incumplimiento contraviene disposiciones de la Ley General en la materia y del propio estatuto institucional. Adicionalmente, se indicó que durante el periodo existieron constantes expresiones públicas de rechazo a su labor por parte de la comunidad del CIDE, incluyendo estudiantes, docentes e investigadores, quienes manifestaron inconformidad colectiva con el manejo de la dirección. La dependencia precisó que la medida respondió a responsabilidades administrativas incumplidas y al contexto de descontento expresado por la comunidad.Rechazo a la remoción por parte del exdirectorJosé Antonio Romero Tellaeche rechazó la destitución y sostuvo que no abandonaría el cargo. En una carta dirigida al Órgano de Gobierno del CIDE y difundida públicamente, argumentó que la remoción anticipada requiere causas legales específicas, acreditadas mediante resolución adoptada en sesión formal del órgano, con convocatoria previa, punto específico en el orden del día y constancia en acta. Afirmó que no se había seguido un procedimiento legal que cumpliera con estos requisitos ni se había respetado el principio de legalidad, debido proceso y derecho de audiencia. Posteriormente, presentó un amparo indirecto ante un juez administrativo en la Ciudad de México para impugnar la decisión. Un juzgado rechazó otorgar la suspensión provisional que permitiera su reinstalación inmediata en el cargo.Respaldo institucional a la nueva directora interinaLucero Ibarra Rojas recibió el respaldo del sindicato académico y de la asamblea académica del CIDE tras su nombramiento. Estas instancias habían expresado previamente inconformidad con la administración anterior. La Secihti presentó oficialmente a la nueva directora interina ante integrantes del Consejo Directivo del centro. Se indicó que ya ocupa la oficina de la dirección general. Su gestión se enfoca en privilegiar el diálogo con la comunidad académica y dar continuidad a las labores institucionales. El nombramiento interino busca garantizar la operación normal del CIDE mientras se define un proceso para designar un titular definitivo.Contexto previo del conflicto en el CIDELa designación de José Antonio Romero Tellaeche como director general se realizó el 29 de noviembre de 2021 por el entonces Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías. Desde entonces, la gestión enfrentó protestas, huelgas y cuestionamientos por parte de sectores del profesorado, alumnado e investigadores. Se registraron denuncias relacionadas con hostigamiento laboral, cambios normativos, salidas de personal académico y señalamientos de irregularidades en su trayectoria. La crisis institucional se prolongó por más de cuatro años hasta la remoción en enero de 2026. La Secihti mantiene que la destitución se ajustó a sus atribuciones y se centró en aspectos administrativos y de responsabilidad institucional.

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